miércoles, 28 de enero de 2026

LA ALLEMANDE

La Allemande: origen, evolución y características musicales

1. Introducción

La Allemande es una de las danzas más importantes de la tradición instrumental europea entre el Renacimiento y el Barroco. Aunque su nombre remite explícitamente a un origen alemán, su desarrollo estilístico fue el resultado de un complejo proceso de internacionalización, en el que intervinieron de forma decisiva las tradiciones francesa, italiana, inglesa y alemana.

Desde finales del siglo XVI hasta mediados del XVIII, la allemande pasó de ser una danza funcional a convertirse en una forma musical estilizada, plenamente integrada en la escritura instrumental, especialmente como movimiento inicial de la suite barroca .

2. Origen histórico y contexto cultural

La allemande surge a comienzos o mediados del siglo XVI bajo la denominación genérica de “danza alemana”(Teutscher Tanzbal tedesco). En su estadio más primitivo era una danza rápida en compás binario, frecuentemente emparejada con una Nachtanz en compás ternario, siguiendo el esquema renacentista de danza–postdanza .

Durante los siglos XVI y XVII continuó bailándose como danza social, pero paralelamente comenzó un proceso de estilización instrumental. Este proceso fue especialmente intenso en los países con una fuerte tradición de música para teclado y laúd, donde la allemande dejó de depender del gesto coreográfico para convertirse en una forma musical autónoma.

3. La Allemande barroca: consolidación como forma instrumental

3.1. Función dentro de la suite

A partir de aproximadamente 1600–1650, la allemande se consolida como el primer movimiento de la suite instrumental, seguida habitualmente por la courante, la sarabande y la gigue. Su función es claramente introductoria: establece el tono afectivo, el carácter rítmico y, en muchos casos, el universo motívico de toda la suite.

En este contexto, la allemande deja de ser una danza “para bailar” y se convierte en una danza pensada para escuchar, sometida a las exigencias del discurso musical y de la escritura idiomática.

4. Características musicales de la Allemande madura

4.1. Compás y ritmo

  • Predomina el compás binario o cuaternario (2/2, 4/4).

  • Comienza casi siempre con una o varias anacrusas, rasgo distintivo del género.

  • El ritmo es fluido y continuo, sin acentos marcadamente coreográficos.

  • Las cadencias tienden a situarse en partes fuertes del compás, aunque las frases suelen presentar longitudes irregulares.

4.2. Tempo y carácter

  • Tempo moderado o moderadamente lento, de carácter serio, reflexivo o noble.

  • Existen allemandes rápidas, pero son más frecuentes en la música para conjunto instrumental que en la música para teclado o laúd .

4.3. Forma

  • Forma binaria (A || A'), con repeticiones.

  • La segunda sección suele desarrollar y transformar el material inicial, frecuentemente modulando a tonalidades cercanas antes del retorno a la tónica.

5. Textura y escritura instrumental

Uno de los rasgos más característicos de la allemande barroca es su textura contrapuntística:

  • Uso frecuente de imitación entre voces.

  • Presencia del style brisé, especialmente en la música francesa para laúd y clave, que fragmenta el discurso armónico en arpegios quebrados.

  • Sensación de continuidad más que de melodía claramente perfilada, lo que contribuye a un discurso introspectivo y denso.

Este tipo de escritura “oscurece” deliberadamente el carácter danzable, reforzando su condición de música abstracta más que funcional .

6. Tradiciones nacionales y estilos

6.1. Francia

Los clavecinistas y laudistas franceses —como Denis Gaultier o Chambonnières— desarrollaron una allemande más lenta, rica armónicamente y de gran refinamiento textural. Este modelo francés fue decisivo para la tradición alemana posterior.

6.2. Alemania

Compositores como Johann Jakob Froberger y, culminando el proceso, Johann Sebastian Bach, adoptaron la allemande francesa como modelo principal. En Bach, la allemande alcanza una extraordinaria densidad contrapuntística y profundidad expresiva, especialmente en las suites para clave y para violonchelo solo.

6.3. Inglaterra

Los virginalistas ingleses (por ejemplo, el Fitzwilliam Virginal Book) cultivaron allemandes con figuraciones rápidas, escalas y un intenso intercambio motívico, conservando cierto impulso rítmico heredado de la danza original.

6.4. Italia

En Italia, la allemande tendió a ser más viva y clara en textura, especialmente en la música de conjunto. Compositores como Corelli escribieron allemandes cuyo tempo podía oscilar entre largo y presto, mostrando una gran flexibilidad estilística .

7. La Allemande en la música de conjunto

Mientras que la allemande para teclado y laúd evolucionó hacia una textura cada vez más elaborada, la allemande para conjunto instrumental conservó con mayor frecuencia una textura homofónica, más próxima a la música coreografiada original.

No obstante, en Inglaterra e Italia se desarrollaron versiones más imitativas, como puede observarse en la obra de William Lawes.

8. Transformaciones posteriores y declive

A finales del siglo XVIII, la allemande dejó de ser un movimiento habitual. Cuando reaparece ocasionalmente, lo hace bajo dos formas principales:

  1. Recuperación del carácter rápido y binario, con textura homofónica, reflejando las danzas populares aún vivas en Alemania y Suiza.

  2. Uso arqueizante, como en la allemande de Mozart (K. 385i), escrita deliberadamente en estilo barroco .

9. La Allemande como danza social posterior

Conviene no confundir la allemande barroca con una danza en compás ternario surgida a mediados del siglo XVIII, que requería que las parejas se dieran ambas manos y que dio lugar a la square dance norteamericana. Durante el siglo XIX, el término allemande se aplicó de manera imprecisa a diversas danzas de giro de tipo vals, como sinónimo genérico de “danza alemana” .

10. Conclusión

La allemande representa un caso paradigmático de cómo una danza funcional puede transformarse en una forma musical abstracta, hasta convertirse en uno de los pilares del lenguaje instrumental barroco. Su evolución refleja la transición desde la música vinculada al cuerpo y al movimiento hacia una música pensada para la escucha reflexiva, sin perder por ello su raíz rítmica y su identidad histórica.

Para el análisis musical, la allemande ofrece un campo privilegiado para estudiar:

  • La relación entre danza y forma.

  • El desarrollo del contrapunto idiomático.

  • La construcción del discurso musical en la suite barroca.